Publicidad consciente y ecológica: al servicio de la verdad

Publicidad consciente y ecológica: al servicio de la verdad

Publicidad y verdad hoy en día podrían parecernos antónimos, tan acostumbrados como estamos a que las empresas nos quieran «vender la moto»

¿En qué quedó aquello de «me fío de tu palabra»? Intenta fiarte de, por ejemplo, los millones de productos comerciales que aseguran te harán bajar de peso.

Por no hablar de la contaminación (lumínica, de despilfarro de papel, tintes tóxicos, etc.) que produce la forma en que esa publicidad se distribuye.

Pero como siempre, en tacande no queremos lamentarnos, sino descubrir, crear y experimentar alternativas. Qué posibilidades tenemos en un emprendimiento consciente.

Échale un vistazo a este vídeo:

¿A que mola?

Se trata de una publicidad hecha por la agencia Fresh Green Ads. En su web puedes encontrar muchos más formas originales y respetuosas con el medio ambiente de hacer publicidad.

 

La publicidad consciente no es un lavado de cara

Lo estamos viendo de un tiempo a esta parte.

Empresas de todo tipo (¡Incluso petroleras, compañías eléctricas y entidades bancarias!) nos bombardean con publicidad llena de prados verdes y familias felices.

Como una imagen vale más que mil palabras, aquí te muestro el pantallazo de la web de una ong de talla internacional:

Publicidad consciente y ecológica

A esto le llamo lavado de cara en toda regla, a la que tristemente se presta una ong a cambio de dinero.

Según Greenpeace, la sensibilidad ambiental de las empresas se puede dividir en tres grandes grupos:

  • Las que realmente son ecológicas y están plenamente convencidas.
  • Las compañías que son conscientes de que una buena imagen ambiental vende más pero que, a pesar de esa sensibilidad, no son ecológicas.
  • Las que no tienen ni interés en parecer más sostenibles, como la mayoría de las constructoras o las industrias químicas.

 

¿Qué es la publicidad ecológica real?

Escribía la OCU en un artículo que la publicidad ecológica real existe, y se da cuando:

  • Anima a reciclar.
  • Da consejos prácticos para ahorrar agua.
  • Promociona productos ecodiseñados o con certificaciones ecológicas independientes que garantizan su ventaja ambiental.
  • Intenta influir en la percepción del público para que cambie hacia hábitos más amigables con el entorno.

Otra definición, en este caso del blog La Publicidad Ecológica, lo refiere a «los efectos de un producto o de un servicio sobre el medio ambiente a lo largo de su ciclo de vida, mas allá del soporte utilizado».

Un libro que analiza bien este tema es «Anuncios, Historia y Marketing Ecológico» (descarga gratuita), donde se profundiza en el aspecto psicológico de la publicidad ecológica y se repasan temas básicos de marketing y publicidad y técnicas de marketing ecológico.

Y otro libro que puede ser interesante, «eBranding verde», elaborado como resultado de la jornada «eBranding verde: Comunicación y Marketing Ambiental por Internet», que se celebró en 2009 en la Universidad CEU Cardenal Herrera.

 

Otros ejemplos de publicidad que inspiran

De la mano de la agencia de Eco Branding Supernada, incluida en el directorio de empresas y profesionales conscientes para emprender online.
Una publicidad de Red Hat, una de las mayores empresas de software libre:

 

Fresh Green Ads ofrece una publicidad especial para ciudades lluviosas :-)

 

Publicidad virtual

Otra forma de hacer publicidad sin generar un producto físico es con la publicidad virtual. Además de la publicidad online, nuevamente Supernada sugiere algunas alternativas:

  • Geolocalizar cupones digitales en lugar de repartir folletos.
  • Carteles virtuales en lugar de instalar vallas publicitarias.

Como ejemplo, el evento promocional que organizaron para el festival Artfutura: el Experimento Mp3: un juego grupal interactivo que usaba la tecnología como medio y la calle como escenario:

 

Qué es la publicidad consciente

Para mí,

la publicidad consciente es aquella que está al servicio de la verdad, y que se desarrolla poniendo conciencia.

Cada una la suya (nadie da lo que no tiene), y como siempre digo, en la medida que eso te haga feliz. No queramos autoimponernos lo que no somos. Estaríamos faltando a la verdad.

Pero sí entiendo que las estrategias de manipulación, imposición de falsas necesidades, publicidad subliminal, despilfarro de los recursos energéticos, generación de basura tóxica, etc. forman parte del antiguo paradigma.

Nosotros, que queremos ser emprendedores conscientes de la nueva sociedad, usaremos la publicidad como comunicación de aquello en lo que creemos, como parte de nuestra propia verdad, como algo valioso que mostrar al mundo.

¿Crees que es posible?

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